jueves, octubre 06, 2005

tlamatinime


Y el hombre sabio -los brazos apoyados en la cabeza, el gorro de la verdad, la mirada más allá de la concurrencia- dijo:
-Los hombres vacíen los bolsillos sobre aquellas cestas de mimbre y retirense más allá de dos noches. Las mujeres despójense de sus ropas y muestrenme de cerca sus carnes . Las mozas apartense del resto, igualmente desnudas y adopten la postura de los cuadrúpedos, ahí justo detrás de los matorrales. Los niños hagan lo que quieran, toda vez que sea lejos de mi vista.
Y la multitud atenta así lo hizo.

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